Sábado, Agosto 19, 2017
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Sobre la conga en “La Grande Bellezza”

Sobre la conga en La Grande Bellezza

Toni Servillo como Jep Gambardella en la película La grande belleza decía la siguiente frase, en una fiesta en su casa: “Nuestras congas son las mejores, porque no llevan a ninguna parte.”

Ya antes alguien escribió sobre “la conga” de las fiestas de Jep Gambardella, pero eso no importa mucho, tampoco importa lo que quisiera decir Sorrentino con eso de la conga ¿A quién le importa…? Voy a decir lo que es realmente la conga para mí, la conga es esa vida donde todos estamos atrapados, esa rueda de la que no podemos escapar, esa monótona forma de moverse, que aunque parezca ser dinámica siempre es igual. Es ese baile donde unos se unen y otros se van.

Puedes levantarte a trabajar, puedes quedarte durmiendo, puedes estudiar, puedes no estudiar, puedes encontrar pareja, puedes no hacerlo, puedes hacer lo que quieras o lo que crees que quieres. Pero sigues dentro la conga, con alguien delante, ese alguien que te invita a no parar, ya sea por deseo, curiosidad, belleza o simplemente el afán de querer vivir. Detrás siempre tendrás algo que te empuja, no sabes qué es, porque no lo ves, puedes intuir de qué se trata, porque al fin y al cabo estás en una conga y quién va por detrás pisará tus pasos y te empujará. Uno no tiene que ser muy listo para adivinar, uno ha pasado ya por donde el siguiente va a pisar. Pasado y futuro y uno en el medio allí solo, siempre en el medio, ni delante ni detrás, ni antes ni después, siempre presente y por mucho que quiera nunca puede ser ausente. Ser ausente es no ser.

Unos vienen, otros se van, una conga más larga o más corta, pero siempre un mismo sentido, nunca con un sentido. Conoces, aburres y aborreces, sobrescribes por delante y te sobrescriben por detrás y eso de forma indefinida, una y otra vez… Y aunque uno sufra y llore y se enfade, y se indigne y quiera escapar de esa dinámica, no puede, no podrá y si lo consigue nunca lo sabrá. Todos estamos sujetos a la conga de la vida, esa vida que nos lleva a todos por suerte, a ninguna parte. Si llevará alguna parte no sabríamos donde ir.

A veces uno cree que ha escapado de esa dinámica de la conga, pero en realidad solo tiene alguien nuevo delante o alguien nuevo detrás, pero al cabo de muchas vueltas siempre se tiene delante el que tenías detrás, y detrás el que tenías delante. Un sinsentido siempre en el mismo sentido…

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