Sábado, Agosto 19, 2017
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La fenomenología de la depilación brasileña

 Se conoce por depilación brasileña una técnica de depilación íntima que consiste en la permanencia de una pequeña porción de vello en la parte frontal del pubis femenino y en la remoción total de todo el otro vello. Fue introducido por siete hermanas brasileñas en 1987 en Nueva York y ahora se ha extendido por Europa y Estados Unidos. Debe hacerse siempre por personal cualificado y experimentado. Debería ser llevada a cabo en salones de belleza, nunca en casa. Las mujeres que deseen utilizar este sistema depilatorio deben saber que existen una serie de recomendaciones antes de tener una sesión de depilación brasileña.

En primer lugar, la longitud del vello a depilar debe ser de un mínimo de medio centímetro. Dado que en este sistema se utiliza cera caliente y considerando que la piel de la zona púbica es muy sensible, los mejores profesionales harán su trabajo de manera veloz para minimizar el dolor. (En caso de no poder quitar todo el pelo con cera depilatoria, se completará el trabajo con pinzas de depilar). La duración de la depilación brasileña oscila entre 3 y 6 semanas. Su característica principal es la de facilitar el uso de tangas de tamaño más bien reducidos y se reconoce fácilmente porque convierte la piel y el sexo en una superficie tersa, casi pulimentada, lisa, limpia y pura. Aseada y bruñida.

Siguiendo a Byung Chul Han, en su libro La salvación de lo bello, comienza diciendo que lo pulcro e impecable son señas de identidad de nuestra época actual. En ello coinciden los iPhone y la depilación brasileña. ¿Por qué nos parecen estéticos? Porque encarnan un imperativo social general: la sociedad positiva. Lo pulido y liso no daña. No ofrece resistencia, no tiene una parte negativa, nos sonsaca los “Me gusta”.

El escultor Jeff Koons dice que el observador lo único que tiene que emitir es un simple “Wow!”. Nada debe conmocionar, herir ni asustar al espectador. El arte debe ser solo belleza, alegría y comunicación. Nada de entusiasmo, una palabra que por cierto viene del griego y quiere decir tener los dioses adentro. Nada más que media distancia, apatía, estética contemplativa, cinismo deprimido. Esta es la ideología de nuestra época. E impregna nuestra concepción de lo bonito.

¿Y la trascendencia? (que no es nada más que la sensación de estar haciendo algo con tu vida). Alain Badiou, en Elogio del amor escribe:pubic_hairstyle_runway-svg

“Pero es siempre para decir: de lo que fue azar voy a sacar otra cosa. Voy a sacar de él una duración, una fidelidad. Entonces, “fidelidad” es una palabra que empleo aquí en mi jerga filosófica hurtándola de su contexto habitual. Significa justamente el pasaje de un encuentro azaroso a una construcción tan sólida como si hubiese sido necesaria”.

La creciente estetización de la cotidianidad(vamos a poner esta en Facebook) es justamente lo que hace imposible la experiencia de lo bello como experiencia vinculante. Solo hay agrado pasajero. La creciente volatilidad no solo afecta a los mercados financieros, hoy abarca toda la sociedad. Lo bello se consume como experiencia estética de agrado, ya no sugiere, conmueve ni hace emerger ningún sentimiento más que el “Like”.

¿Qué nos dice el éxito de la depilación brasileña sobre la sociedad actual? Nos alerta de cómo el credo consumista ensucia y salpica la manera en que nuestra sociedad entiende el arte, pero no solo el arte, sino que también el amor. La depilación brasileña deja las nalgas al descubierto, todo liso, como el dogma consumista genera la sociedad de la positividad, sin misterio ni pasión.

Roc Solà
Història a la Autònoma de Barcelona. L'Enric Parellada em va obligar a crear un blog i des de llavors porto La Trivial al cor.
https://rocsola.wordpress.com

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