Sábado, Agosto 19, 2017

Juventud

Juventud

Con qué luz brillas tranquila y sosegada

oh noche.

Sobre la cansada tierra

está la sombra reflejada de las ramas negras.

Los árboles quedan retraídos y dormidos

y pasan veloces las horas como un jinete furtivo

en esta noche incierta de verano.

 

En el ocaso de mi vida te sentí llamar

como un pájaro con su aliento de madera,

pueril y alegre como un sol que arde

en los florecidos campos de la primavera.

Te seguí por todas partes

como le persigue la luz a la ceguera

y no te hallé sino adormecida

en las corrientes de los ríos.

 

Juventud, copa llena de vino

de los placeres perdidos del amanecer,

ideal perseguido en la memoria

de los que contigo sueñan y duermen.

Juventud, quimera triste de la vejez,

lágrima de sal en el rostro arrugado,

flor cortada de los parques,

fotografía escondida y lejana.

 

Juventud si te vas para no volver

llévate una parte contigo

al cielo plácido de la infancia

y al estanque inmóvil del tiempo.

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