Viernes, Junio 23, 2017
La trivial > Sin categoría > Feminismo y hegemonía

Feminismo y hegemonía

Alejandro Fernández Monasor

Es indudable la influencia del feminismo en los cambios producidos en el discurso hegemónico dominante en las últimas décadas. La teoría feminista ha definido e introducido conceptos como sexismo, androcentrismo, patriarcado y sistema sexo-género que ayudan a entender y universalizar el origen de la desigualdad y ponen de manifiesto la necesidad de un cambio sustancial. El análisis de género y los estudios de género han descubierto el mundo de las mujeres y han puesto de manifiesto la necesidad de una “feminización” de un mundo basado en la violencia, la competencia y el dominio del más fuerte.

Su lucha por la igualdad de derechos entre mujeres y hombres, por aumentar la presencia de las mujeres en  el ámbito público y  por la revalorización de lo femenino, ha dado sus frutos y en sociedades como la nuestra, forman parte ya de lo considerado hegemónico. La gente ha incorporado estos mensajes a lo común sin saber que provienen del feminismo, concepto que no es entendido y  que provoca desconfianza. En este caso la élite dominante ha conseguido su objetivo de salvaguardar el orden  establecido, comunismo y feminismo son términos que incomodan. La mayoría de la gente acepta que debe existir igualdad entre hombres y mujeres, que deben tener los mismos derechos, que los gobiernos deben ser paritarios… Estos derechos que ahora forman parte de lo evidente e indiscutible fueron introducidos gracias a la lucha  feminista.

En el 15 M se introdujeron dentro de la hegemonía dominante conceptos como “casta”, “no nos representan”, “lo llaman democracia y no lo es”, señalando como culpables de la crisis que atraviesa a España a esta partitocracia y minoría oligarca que nos gobierna, sin embargo el feminismo no produjo ninguna ruptura a través de este movimiento, dentro de las personas que integraron el 15M el feminismo supuso cierto rechazo y fue causa de división, se comprueba, una vez más, que la mujer no lo tendrá fácil.

Podemos, partido surgido del 15M, no habla abiertamente de feminismo, no existe un círculo feminista o con cualquier otro nombre, realmente activo e importante, ignorando medidas imprescindibles  para avanzar hacia un verdadero cambio, así lo expresó Kofi Annan, “La igualdad de las mujeres debe ser un componente central en cualquier intento para resolver los problemas sociales, económicos y políticos”.

Desde el área de Mujer e Igualdad de Podemos se analiza la forma de introducir los mensajes feministas para que la gente los acepte y los incorpore, para que puedan ser transformadores y nos hagan avanzar hacia la equidad, proponiendo que se introduzcan relacionados con otros que ya resultan comunes y evidentes para la mayoría. La idea puede resultar pero, en mi opinión, el procedimiento es lento y lo que se puede percibir es que realmente no se está haciendo nada, la ruptura y el cambio  del discurso hegemónico se puede conseguir de muchas maneras, a veces impredecibles y hay que estar trabajando, organizados y alerta para aprovechar cualquier grieta como han demostrado las feministas a lo largo de la historia.

Por ejemplo, se  podría aprovechar la atención que últimamente están dedicando los medios de comunicación a la violencia de género, varios niños han sido asesinados junto a sus madres o para vengarse de ellas. La mayoría de las personas están hartas de estos sucesos, para ellos resulta importante acabar con la violencia de género. Se está a empezando a identificar al machismo como causa de esta violencia, ya no son individuos aislados, nunca como hasta ahora se había oído tanto en los medios de comunicación el término violencia machista olvidando el de violencia doméstica. Se está encontrando sentido a la frase el “machismo mata” y ya, aunque sea tímidamente, se está apuntando a la desigualdad entre mujeres y hombres como causa de la violencia de genero. Es el momento de actuar,  de proponer una educación para la igualdad y una escuela coeducativa en la que se enseñe a detectar el sexismo y se acabe con los estereotipos y roles de género. Es necesario alertar a las jóvenes sobre mitos como el de la belleza o el del amor romántico y se debe promover el conocimiento de lo que es una relación afectivo-sexual equitativa, desmontando la sexualidad imperante totalmente androcéntrica centrada en el pene y en el coito, abarcando la diversidad de género. Es importante incorporar a los hombres a las tareas de cuidado de las personas, del medio ambiente y de la vida. La educación y la formación son la base de toda transformación.

El sexismo forma parte de nosotros, a veces ni siquiera lo vemos, debemos dar un impulso a la formación en género en todos los sectores de la sociedad, el profesorado, personal sanitario, periodistas o juristas, en realidad es lo que ordenan nuestras leyes.

Actualmente con el verano negro que ha sufrido España, un verano marcado por el asesinato de varias mujeres a manos de sus parejas, el caso más destacado el del crimen de Cuenca, es el momento de proponer como asignatura obligatoria a modo que se impuso la asignatura educación para la ciudadanía, una asignatura para formar a la juventud en género e igualdad, ya que la ignorancia ante este tema por parte de gran parte de la población es abrumadora.

La educación es la base, como nos educaron, así somos y desde aquí es donde se deben empezar afrontar problemas tan graves como es el de la violencia de género. Se debe hacer entender a los jóvenes que es en realidad la violencia de género, que no es cualquier tipo de violencia, sino una violencia que tiene sus raíces en un sistema ideológico y cultural que oprime a la mujer respecto a la posición privilegiada del hombre, hacer ver a las personas la importancia del lenguaje y de las formas de comportamiento que producen a invisibilización de la mujer en la sociedad, explicar qué  son los micromachismos y sobre todo algo fundamental, como es el hacer ver que el feminismo busca la igualdad entre hombres y mujeres y que en igualdad falta mucho por conseguir. Legalmente hemos avanzado, pero socialmente queda mucho por hacer,  acabemos con la violencia de género, eduquemos en igualdad, es nuestro deber.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *