Miércoles, Agosto 23, 2017
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El poder de la ironía frente a la ironía del poder

Luis Javier Ruiz-Cazorla

Profesor y Doctor en Ciencias de la Educación

Hay una cosa que me ha llamado la atención en las intervenciones públicas de los dirigentes de Podemos desde el nacimiento de esta fuerza política: el uso y manejo de la ironía como medio y método de defender las ideas, de construir el discurso y de comunicar con la gente. De hecho ‘Respondamos con una sonrisa’ fue uno de los lemas proclamados por Pablo Iglesias en la pasada campaña de las elecciones municipales ante la lluvia de ataques que Podemos recibía de todos los frentes. Con dicha proposición trazaba una estrategia discursiva simple y a la vez compleja que les ayudó a conectar mejor con la gente y a obtener unos buenos resultados electorales.

Madrid 18/10/2014 POLITICA Asamblea ciudadana de PODEMOS en el Palacio de Deportes de Vistalegre de Madrid. En la imagen Pablo Iglesias Foto de AGUSTIN CATALAN
Madrid 18/10/2014 POLITICA
Asamblea ciudadana de PODEMOS en el Palacio de Deportes de Vistalegre de Madrid.
En la imagen Pablo Iglesias
Foto de AGUSTIN CATALAN

Tod@s podemos recordar los rostros iracundos de tantos y tantos profetas del miedo, de miembros del gobierno, políticos y contertulios en los medios de comunicación, siempre serios, cabreados y lanzando acusaciones o insultos de todo tipo contra representantes de Podemos, en algún caso rallando el linchamiento personal. Ataques a los que ellos siempre han respondido sin perder la compostura, con la sonrisa y la ironía. Responder con la sonrisa a los ataques y provocar la sonrisa con sus respuestas no es nada fácil, constituye un verdadero arte de la oratoria y de la retórica en su faceta más noble, la de persuadir mediante razones y argumentos que sacan a la luz las contradicciones del adversario, sin necesidad de recurrir a los insultos y descalificaciones personales. ¡Qué gran poder el de la IRONÍA contra el abuso de poder¡ ¿Existe tarea intelectual más noble que la crítica al abuso de poder? ¿y mayor satisfacción que hacerlo mediante la risa?

jorgedeburgosCuando pienso en este tipo de poder, temeroso de la ironía y del humor, no puedo evitar imaginármelo con el rostro severo de aquel ciego fanático y siempre de mala leche, Jorge de Burgos, el bibliotecario de “El Nombre de la Rosa“, que en su defensa a ultranza del Dogma y de la Verdad absoluta, se autoinmoló para destruir un capítulo perdido de la famosa ‘Poética’ de Aristóteles, precisamente el dedicado a la risa. Este personaje aunaba en sí la ceguera intelectual, la seriedad y el dogmatismo. Buena metáfora para representar al poder dominante, ya sea el político, el económico o el mediático.

Ciertamente hay una satisfacción deportiva en denunciar las formas a veces sutiles y otras más descaradas, con las que el poder ejerce su dominación sobre los más débiles. Poner de manifiesto sus formas ocultas, sus maneras corruptas, sus contradicciones, sus hipocresías, sus dobles discursos, para denunciarlos, ridiculizarlos, y sobre todo señalar a sus responsables para que la sociedad les pida explicaciones. Es una tarea saludable para la democracia, que obviamente siempre incomodará a los que ejercen el poder, poco dados a la autocrítica o a reírse de sí mismos, y menos aún a revisar sus comportamientos.

grouchoCuando publiqué parte del texto anterior en la plataforma on line de participación ciudadana Plaza-Podemos, recibí varias respuestas de usuarios de la plaza, todas breves y favorables, salvo una más extensa en la que un usuario cuestionaba la oportunidad de emplear la ironía o la risa frente a la gravedad de los problemas que vivimos. La preocupación de dicho usuario al leer mi post debió de ser considerable, y sobre todo seria, porque cerraba su respuesta con la siguiente regañina: “No seamos frívolos que el horno no está para frivolidades”. A continuación cito el mensaje completo, así como el mío de respuesta. Creo que vienen a completar mi exposición inicial y ayudarán a comprender mejor la oposición que planteo en el  título del tema.

Conversación original en: http://redd.it/3g24cc

Rnq73fk

En ocasiones la ironía y el “reírse de sí mismo es muy sano”. Pero parece que no somos conscientes de la gravedad de la situación. Este post estaría muy bien para contarlo después de vencer en la Generales y no antes. Porque si no ganamos este post, tan lírico, quedará fuera de lugar.

Parece que olvidamos que ni los mercaderes que dominan Europa ni sus fuertes aliados en España se van a dejar arrebatar tan fácilmente sus privilegios. Stalin no venció a Hitler contándole un chiste por teléfono y matándolo de risa. Ni la Revolución francesa fue muy “irónica” ni se ganó con los buenos “modales” de Robespierre, Murat y lo divertido que fue ver como María Antonieta se incorporó durante unos segundos sin cabeza (¡simpático verdad!)

Deberíamos empezar con una campaña para concienciar al pueblo que es urgente una movilización en las calles para animarles a la Unión y al voto y que es vital obtener en Las Generales el Poder necesario para forzar al cambio.

Porque nos están SILENCIANDO, amordazando y atemorizándonos con la Ley Mordaza y nos están haciendo mucho daño y esto tiene muy poco de irónico y menos de risible y simpático.

O salimos a la calle y nos unimos todas las Organizaciones a la izquierda del PSOE y todos los ciudadanos que estén por el cambio y de acuerdo con nuestras premisas básicas o no tendremos suficientes votos para forzar el cambio. Y en eses caso HABRÉMOS PERDIDO UNA OPORTUNIDAD HISTÓRICA. Entonces podemos reunirnos en los bares para ironizar y reírnos MUCHO. No seamos frívolos que el horno no está para frivolidades, precisamente.

ljulises

Gracias por tu respuesta Rnq73fk. Lamento que no hayas entendido bien el sentido de mi post por ello quiero hacerte algunas aclaraciones. Creo que merece la pena profundizar en el debate. Estamos ante un tema controvertido y desde luego interesantísimo porque plantea cuestiones de carácter universal en la historia del pensamiento y de la acción social.

Antes de nada, quiero decirte que comprendo tu preocupación, pero que al igual que tú soy plenamente consciente de la gravedad del momento histórico que vivimos. En absoluto ironizar sobre la realidad implica perder la conciencia de esa gravedad, y mucho menos que se pretenda frivolizar sobre la misma. Creo que desde el principio he dejado claro que me refería a la ironía como una estrategia más (no la única, aunque a veces sí la más efectiva) de enfrentarse al poder y a la dominación, y que por tanto no tiene porqué excluir otras formas de hacerlo.

Vota PP-IRPF

Podría bastar como prueba el hecho de que la ironía, el humor y la risa siempre han sido objeto de los peores ataques del poder establecido en cada momento histórico, como hacía al referirme a “El nombre de la Rosa” de Umberto Eco donde se pone de manifiesto la cara más negra y dogmática de la historia del Cristianismo. Por algo habrá sido ¿no te parece? Ejemplos también tenemos en los totalitarismos de uno y otro signo, del nazismo al estalinismo. Son todas formas de pensamiento único. Regímenes de la ‘verdad’ como decía Michel Foucault. Son los enemigos de la RISA y del pensamiento divergente.

GranDictadorEstoy plenamente convencido de que, a veces, una risa puede hacer más que mil palabras. Desde luego que esta forma de comunicación no se corresponde en nada con el chascarrillo fácil y recurrente al que tan habituados nos tienen algunos tertulianos mediáticos que pululan entre la sociedad del espectáculo que nos describiera Guy Debord y la del imperio de lo efímero criticado por Lipovetsky. Tampoco parte del presupuesto de que cualquier cosa o situación pueda ser objeto de risa. En absoluto la ironía, como se entiende desde una perspectiva emancipadora, puede identificarse con una especie de banalización del mal. Por eso decía que la ironía no es nada fácil y que se trata de un arte. La ironía es un producto algo más ‘elaborado’ que la simple burla, el chiste fácil o el sarcasmo, porque exige como mínimo de tres condiciones: 1º. lucidez para interpretar la realidad que nos rodea, y sobre todo para  saber ver y sacar a la luz las contradicciones de las proposiciones de los agentes que en ella intervienen o de las situaciones que se producen; 2º Ingenio para trasladar estas interpretaciones al plano de la comunicación, ya sea verbal o no verbal, haciendo uso de los  múltiples recursos disponibles, metáfora, parodia, caricatura, imitación, hipérbole, antítesis, comparación, etc. y 3º El don de la oportunidad de quien hace uso de ella, saber cuándo es el momento adecuado de hacer su intervención sobre dicha realidad. Creo que lo verás más claro si te lo ilustro con algunos ejemplos. Esto hacía precisamente Charles Chaplin con sus memorables películas ‘Tiempos Modernos‘ o ‘El gran dictador‘ donde denunciaba las contradicciones del capitalismo de su época y alertaba al mundo sobre el ascenso del fascismo en Europa. Sobre este mismo tema no podemos olvidar algunas escenas de la película “La vida es bella” en las que el humorista Roberto Benigni imitaba las maneras de desfilar de los soldados alemanes o parodiaba las teorías racistas y pseudocientíficas de los nazis. En España también tenemos ejemplos memorables del cine como el filme de Berlanga ‘Bienvenido Mr.Marschall‘ en el que criticaba al franquismo de forma tan magistral, que ni la censura se dio cuenta hasta que la película fue premiada en el festival de Cannes y obtuvo el reconocimiento internacional. Nunca podremos olvidar, ni hacerlo sin una sonrisa, al entrañable Pepe Isbert en su pregón como alcalde en el balcón del ayuntamiento dando la bienvenida a los americanos que nunca llegaron. También las revistas satíricas como ‘El Papus’ o ‘El Jueves’, o la francesa ‘Charlie Hebdo’. En sus carnes han sufrido los ataques del pensamiento único que se atrevieron a cuestionar con su ironía. Por algo habrá sido, ¿no crees? Y si nos fijamos en la televisión, tenemos el mejor ejemplo en ‘El Intermedio‘ y el siempre ingenioso, sensible y comprometido  Gran Wayoming. También podemos irnos más lejos, y remontarnos a la obra cumbre de nuestra literatura ‘Don Quijote de la Mancha‘ y del gran maestro de la ironía que es Miguel de Cervantes, que es capaz de hacernos reír y llorar al mismo tiempo. Se podría escribir una tesis doctoral sobre el tema que nos ocupa, pero mejor lo dejamos para otro momento, tempus fugit.

En cualquier caso los que acabo de exponer son todos ejemplos del uso de la ironía como medio de denuncia de las desigualdades y de la lucha contra el poder establecido, contra las castas y los establishment de cada época. Son pruebas contundentes del poder transformador de la ironía y de las palabras, de su potencial para el cambio social, como una posibilidad más a considerar, amigo Rnq73fk, no la única, y desde luego, nada frívola. Un saludo.

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