sábado, noviembre 25, 2017
La trivial > Literatura > Sobre Heart of Darkness: la inmortalidad de una temática universal

Sobre Heart of Darkness: la inmortalidad de una temática universal

por Miguel Labaila

 

Gracias a las contribuciones más destacadas de la crítica de Joseph Conrad, más en concreto de Heart of Darkness –pues hay quien parece no haber leído más que un libro, sin reparar en diferencias conceptuales al ampliar la mirada a una época–, que ha malgastado tiempo y papel en cuestiones que rayan el absurdo, como intentar suponer en un escritor del siglo XIX el mismo conocimiento del ideal de hipócrita tolerancia e individualismo egoísta, desinteresado y autocomplaciente que tenemos hoy en día, se hace casi obligatorio empezar cualquier tipo de trabajo sobre Joseph Conrad haciendo alusión al racismo que se ha visto desde nuestra perspectiva contemporánea, suponiendo algo parecido a que el texto se hubiese escrito en pleno siglo XXI. Es un proceso parecido al que sufre en estos días Mark Twain, es decir, un planteamiento de censura moral y ética de los que nunca ha estado exento el arte en su historia –piénsese en dos de los procesos más famosos del siglo XIX, el caso de Baudelaire y el de Flaubert, por ejemplo–.

 

Es decir, se censura Heart of Darkness como si de una novela contemporánea se tratase. Cierto es que la mentalidad imperante durante el tiempo de la escritura de la novela era palpablemente racista; obviamente, la novela fue escrita en tiempos del imperialismo y la frenología. Entonces yo me pregunto ¿dónde hay que ver el racismo y África como lugar predestinado a la otredad y negación, en la novela o más bien en una época de la que la novela es testimonio? Si seguimos por estos derroteros me pregunto también cuánto tardaremos en ver en el Cantar de Mio Cid un libro antisemita. A veces es más útil entender por qué y desde qué presupuestos se escriben obras así que descalificarlas y suprimirlas del canon para relegarlas al anonimato y, con él, al olvido, perdiendo no solo la oportunidad de disfrutar de libros tan completos, complejos y paradójicos como Heart of Darkness sino también la posibilidad de desarrollar el mismo pensamiento crítico que ha permitido hacerle al propio libro dicha crítica. Al fin y al cabo, solo queda asentir con Hegel y decir que nadie es independiente a su época.

 

Alejándonos de planteamientos reduccionistas que complican más la tarea de lo que la facilitan, vamos a abordar el principal eje temático de Heart of Darkness. Esta obra representa, a través de un sistema de alejamiento entre autor –justamente por eso no se puede hablar de racismo en la voz de Conrad– y narradores que cuentan sus historias, la experiencia de un viaje al Congo belga, en plena experiencia colonial. Este viaje está basado, como ha visto la gran mayoría de la crítica, en una experiencia biográfica del propio autor quien, aquejado por la monotonía de su vida y persiguiendo un sueño de infancia, decidió emprender la aventura que dará génesis a esta masterpiece de la literatura universal. La principal sustancia de toda obra con resonancia universal está en que los conflictos que presenta siguen teniendo vigencia para nuestros tiempos, dejando lugar a ambigüedades, dudas y especulaciones. Así se han visto barbaridades en el famosoHamlet de Shakespeare como en el Quijote de Cervantes. En apariencia, Heart of Darkness se presenta como un relato de marineros, pues se cuenta en nada más ni nada menos que la cubierta de un barco que se encuentra ubicado en la desembocadura del Támesis. Este detalle no es para nada fruto del azahar, sino que está plenamente calculado para producir un significado especialmente revelador para entender la novela. El personaje que hará las veces de narrador de su propio relato a lo largo de la novela, Marlow, empezará un relato, que tratará sobre la experiencia colonial, con la referencia a la conquista romana de Britannia. En una labor introspectiva conseguirá situarse en la atormentada mente de un general romano enviado a la conquista. Se dirá que Britannia también fue una tierra de oscuridad, que todo lo que sostiene una aventura colonial no es más que una idea y que todo conflicto no consiste en iluminar a otros por pura beneficencia sino en arrebatar a otros que se considera inferiores lo que interesa por criterios de propio beneficio egoísta y desinteresado para con lo humano que tiene cada uno de los conflictos que tanto ayer se produjeron como hoy en día se siguen produciendo.

 

Es pues una obra que trata una temática universal, como hemos visto en esta anticipación, “prolepsis” para los amantes de la terminología del estudio narratológico, técnica literaria que consiste en el avance de información de la trama que veremos a continuación al continuar con la lectura de la novela. Otro de los factores que hacen de la novela una obra literaria de magna envergadura es el hecho de la riqueza alegórica y simbólica del lenguaje que despliega Joseph Conrad a lo largo de toda la novela. Este factor tiene una doble explicación: por un lado, la obra fue escrita a final de siglo y, por lo tanto, no está exenta de la influencia del impresionismo literario, movimiento –si podemos llamarlo así, ya que estas particiones histórico-literarias tienden a formularse en criterios propedéuticos que más bien en sus simplificaciones hacen más compleja la comprensión en la dimensión histórica de lo que la facilitan– que se basa en la representación mediante el juego con el lenguaje que proyecta la experiencia exterior basándose en el criterio único, individual de cada autor, de forma que todo lo exterior se vuelve hacia el interior y alcanza unas resonancias, al presentarse en forma artística, que si bien puede interpretarse que solo reflejan la propia mirada del individuo también puede interpretarse que reflejan la mirada de una colectividad en tanto que hay un esfuerzo por el abordaje de dicha temática universal, como es el caso de esta obra; Por otro lado, habiendo hablado del juego con el lenguaje que dicha obra presenta, esta alegoría constante y esta dimensión simbólica se conjugan con el juego con el recuerdo de la antigüedad, con el recuerdo del mito y de los tiempos del mito, circunstancia que estaría en consonancia con la referencia al imperio romano, tiempo atávico, de expansión imperialista.

 

Hay quien ha visto en Heart of Darkness una epopeya al nivel de la Eneida y la Odisea. Efectivamente, en este recuerdo mítico del que hablábamos en el párrafo anterior, se hacen constantes referencias, prácticamente inabarcables en una primera mirada al texto, a la mitología griega, como la alusión a las hilanderas del destino que muestra el paso previo a la entrada al infierno o como una especie de recordatorio de lo poco que pueden hacer los hombres ante tan aciago destino, del poco potencial y poder de decisión que tenemos. En el viaje, Marlow, protagonista y narrador, no solo se desplaza espacialmente, sino interiormente. De hecho, la obra no es más que un bosquejo exhaustivo en la interioridad, en la oscuridad del corazón humano. A partir de la concepción mítica de la obra regresamos a un tiempo atávico que nos hace entrar en la crítica fundamental que se hace a la empresa colonial y a la dialéctica filosófica que la sostiene: ¿cómo el hombre que desde presupuestos darwinistas es más apto para seguir evolucionando fracasa cuando se encuentra expuesto a las propias fuerzas reguladoras del orden natural? ¿Por qué la empresa colonial, que teóricamente cumple el propósito de hacer partícipes del progreso a todos aquellos que son vistos como inferiores, no hace más que llevar la esclavitud para extraer beneficios que se llevarán a la metrópolis para contribuir a su “grandeza” hasta el punto de matar a base de malos tratos a aquellos que se había propuesto ayudar? Estas preguntas muestran una contraposición constante, que se hace muy palpable en la novela, del ideal frente a la realidad. A partir de ahí, la novela lleva a un cuestionamiento de la esencia de lo humano y de lo occidental, al mismo tiempo que critica y denuncia todos esos valores. Lo que demuestra esta novela, al fin y al cabo, es que cultura y barbarie, civilización y salvajismo, racionalización e irracionalización, en definitiva, luz y oscuridad van de la mano en una yuxtaposición ineludible.

 

La novela, desde este punto de vista, ofrece más contradicciones que soluciones. Ahora bien, ¿pretende la novela ofrecer alguna solución o más bien pretende resaltar este juego de contradicciones para que cada uno saque su propia forma de tratar el asunto? En cuanto a perspectiva e intencionalidad poca cosa se puede decir a ciencia cierta de ella. El hecho de que alguien pueda haber visto una obra racista en Heart of Darkness demuestra esta complejidad interpretativa. Una obra como esta, por la temática que aborda y de la forma en que trata esta temática, no puede ser reducida a simplificaciones que tienen que ver con el criterio personal de un individuo. Es una obra que hay que leer y someter a una reflexión constante que no tal vez no lleve a conclusión alguna, ni siquiera en el último de nuestros días.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *