sábado, noviembre 25, 2017
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Guardianes del cambio

Por Alejandro Cuaran

La historia de nuestra tierra está escrita con sangre, el peor genocidio que se recuerda ocurrió en nuestro continente, a partir del 12 de octubre de 1492, donde millones de seres humanos fueron brutalmente masacrados, en ese mal llamado encuentro de civilizaciones. El saqueo de los recursos ha sido constate desde aquellos tiempos, la desaparición del lenguaje, la cultura y hasta la misma religión fue borrado de la conciencia de la mayor parte de los aborígenes. Nuevos estereotipos se impusieron y aun hoy en día siguen condicionando el actuar y el pensar de mucha gente. Principalmente, por parte de sectores oligárquicos que siguen intentado llegar al poder para repetir las viejas prácticas del pasado, se ve una marcada tendencia a defender y promover políticas de dominio y entrega de la soberanía de los pueblos.

En estos precisos momentos miles de sujetos están siendo formados y adoctrinados por distintos organismos con el propósito de boicotear los ansiados cambios que tanto se han anhelado. Se vio claramente en el caso de Honduras con el derrocamiento de Manuel Zelaya, y el de Fernando Lugo en Paraguay. E igualmente el ataque constante y continuo a la república de Venezuela, Bolivia y Ecuador. Si no prosperan las intentonas golpistas, este ataque financiero ya lo se vio claramente en Argentina con los llamados fondos buitre.

Se puede nombrar una lista muy grande de organizaciones que reciben apoyo y financiación para desestabilizar las democracias legítimamente constituidas. Partiendo desde arriba se ve el ataque continuo y perpetuo del gobierno estadounidense, el fondo monetario internacional, el banco mundial, la USAID, la CIA, la DEA, la NSA, la APDA, la NED, la FAES, múltiples ONG y un largo etcétera de instituciones con fines maquiavélicos.

El 5 de agosto de 1.829 el Libertador, Simón Bolívar proclamaba: “los Estados Unidos parecen destinados por la Providencia para Plagar la América de miserias a nombre de la libertad”. Bolívar señalaba así la política expansionista, intervencionista y guerrerista que ha caracterizado a los EEUU desde que alcanzó su independencia del colonialismo británico en el año de 1.776.

En Venezuela la USAID con la ayuda de la embajada de EEUU ha financiado la actividad de 700 ONG con un aporte aproximado de 70 millones de dólares a través de distintos fondos para apoyar candidatos anti chavistas, la formación de un nuevo liderazgo, intensificación de la crisis política y reorganización de la sociedad civil con el propósito de crear el caos. En 2007 la USAID destinó 120 millones de dólares, financiando a los partidos de oposición y movimientos separatistas. Las acciones de la USAID fueron tan descaradas, que Evo Morales expulsó al embajador estadounidense Philip Goldberg en septiembre del 2008. La USAID usaba el pretexto del ecologismo altruista en pro de la democracia para desestabilizar el gobierno, pero en 2013 fue expulsada definitivamente, poniendo así punto final a tanto atropello.

En ecuador los opositores han recibido ayudas enormes de Estados Unidos y de movimientos derechistas de Europa occidental. En agosto del 2008 se nombra como embajadora de EEUU a Heather Hodges, la misma que estuvo en Moldavia en la revolución de colores en 2009 organizando el desorden. La USAID ha financiado la oposición política de Ecuador, la autonomía regional de Guayaquil a través de medios de comunicación, etc.

La misma empresa que promovía el golpismo en Bolivia lo hacía en Ecuador (Chemonics). El Centro para la Empresa Privada (CIPE) ha recibido cerca de un millón de dólares anualmente por parte de la NED para promover los tratados de libre comercio, la globalización y la autonomía regional a través de la radio, televisión y prensa ecuatoriana. La USAID y la NED han brindado un financiamiento multimillonario a miembros y sectores de CODEMPE, CONAIE, Pachakutik, la Corporación Empresarial Indígena del Ecuador, la fundación Qellkaj, el instituto ecuatoriano de economía política, Fundamedios, Projusticia, etc. En 2012 la USAID canalizaba un total de 22.869.000 dólares para grupos y programas en el Ecuador, unos 157.896 se entregaron a una ONG para “alentar el liderazgo juvenil, los valores democráticos y el espíritu empresarial”. La ONG Fundamedios, con asesoría y amplio financiamiento desde EEUU, recibió 75.000 dólares de la NED para “defender y proteger a los periodistas y la libertad de expresión” en 2013 y así se podría seguir denunciando una infinidad de intromisiones y boicots que se vienen sucediendo en varios países del ALBA.

Llegados a este punto cabe preguntarse dónde queda la responsabilidad y el compromiso con las sociedades. De seguir por preocuparse de los temas mediáticos, generalmente uno queda al margen de los acontecimientos, limitándose al ejercicio de la crítica y la emotiva opinión de disconformidad. En estos últimos 15 años hemos visto como una fuerza revolucionaria y transformadora a recorrido nuestro continente, aunque para alegría de muchos y desgracia de otros en 1998 incursiona en el panorama político venezolano Hugo Chávez que, podríamos decir, inaugura los distintos procesos transformadores y empieza a romper las cadenas de un sometimiento abusivo e inhumano por parte de diversos países hegemónicos, principalmente EEUU.

En 2003 llega Lula da Silva a trasformar Brasil; el 25 de mayo del 2003 llega Néstor Carlos Kirchne en Argentina; en 2005 con un 54% de aprobación gana las elecciones Evo Morales; en 2006 gana las elecciones Rafael Correa para romper la idea del país ingobernable y levantar una patria nueva. En el mismo 2006 llega Michelle Bachelet al palacio de la moneda, otro hora bombardeado por la aviación chilena a cargo del general Augusto Pinochet, con el asesoramiento de la CIA. El 5 de noviembre del 2006 vence Daniel Ortega en Nicaragua; el 25 de Octubre del 2009 triunfa José Mujica en Uruguay, etc.

El 23 de mayo de 2008 en la ciudad de Brasilia se firmó el tratado constitutivo donde se estructuró y oficializó la Unión de Naciones Suramericanas UNASUR, cuya sede oficial se inauguró en la ciudad de Quito hace un año. El martes 23 de febrero de 2010 en sesión de la Cumbre de la unidad de América Latina y el Caribe, en Playa del Carmen, Quintana Roo, México, fue creada la CELAC. Posteriormente, en la Cumbre de Caracas,Venezuela, realizada los días 2 y 3 de diciembre de 2011, quedó constituida definitivamente.

Muchos otros organismos paralelos a estos fueron creados con el propósito de integrar a los estados latinoamericanos y alzar una sola voz ante este mundo globalizado que devora y arrolla la soberanía de los pueblos en pro del libre comercio y el flujo libre del capital, que nunca encuentra muros o fronteras para sus fines.

El 10 de diciembre como cada año desde 1950 se celebra la conmemoración de los derechos humanos. A causa de los desastres ocurridos en la segunda guerra mundial, se tomó la iniciativa de crear un código moral, ético y jurídico que desde la revolución francesa se reconocía como los derechos inalienables del hombre, pero que a día de hoy dejan mucho que decir. Lamentablemente se aprecia como aquellas páginas se escribieron con la sangre de millones de seres humanos y cuya redacción hasta hoy no pone fin a esos amargos escritos.

Ese juego sucio que han emprendido ciertas naciones en contra de la voluntad de otros no es más que una vil maniobra en la cual vemos claramente que la vida vale más en el norte que en el sur, los supuestos derechos del hombre solo se implantan dentro de sus fronteras, mas sin embargo no les tiembla el pulso a la hora de invadir y saquear países indefensos, cual cazador aventaja a su presa con su pistola.

De esta manera vemos como estos gendarmes o más bien verdugos abusan de su poderío tecnológico, militar y maléfico, rompiendo y destrozando aquel acuerdo. Basta con revisar las negras páginas de la historia para darse cuenta de que múltiples imperios han surgido con el propósito de someter y robar las riquezas de otros, pero a su vez también se ha visto como temibles luchadores han batallado para emancipar el yugo opresor. Verdaderos revolucionarios de conciencia que no han dudado a la hora de reclamar justicia y hacer justicia.

Hoy la lucha continúa. A pesar del llamado desarrollo vemos claramente que sí hemos progresado tecnológicamente mas no ha sucedido lo mismo a nivel moral o humano. Los índices de pobreza se han multiplicado de forma exponencial, el hambre y la desnudez están a la orden del día. Y mientras los países desarrollados envían transbordadores espaciales fuera de la tierra, valorados en millones de dólares, buscando alguna forma de vida, aquí la misma se muere a diario, la extinción de especies no cesa y qué decir de los miles de seres humanos que mueren por no tener un alimento que llevarse a la boca. Esta generación pasará a la historia como aquella que tuvo la capacidad, el conocimiento y la riqueza suficiente para llevar a este mundo a un estado de bien estar óptimo y no lo hizo.

El llamado es a la conciencia de aquellos hombres y mujeres que empatízan y creen que el cambio es posible. Es el momento de aunar fuerzas en pos de un mismo objetivo. Hacer cada día de éste un mundo mejor. Los estímulos que nos mueven van enfocados hacia la lucha social, la reivindicación política y la promoción cultural. Todo aquello dirigido hacia la población migrante y con el propósito de lograr una mayor integración en la sociedad que nos acogió.

A colación de todo esto no podemos negar o ser tan ciegos como para no ver o reconocer los grandes cambios y múltiples logros que varios países de la región han alcanzado. La reconquista de la soberanía y la auténtica independencia ha costado sangre y lágrimas. Las víctimas se cuentan por millares y los mártires por centenares. Muchas veces la falta de conciencia política ha colaborado en la continuidad de gobiernos entreguistas y nefastos, que flaco favor han hecho a nuestras naciones. Y es aquí donde se quiere incidir, ya que si apenas existen espacios donde se pueda debatir o traer a reflexión los múltiples procesos que hemos vivido, de igual manera la tergiversación y manipulación de la información la encontramos por doquier y en cada esquina.

Llegó el momento de participar en los diversos espacios de acción social, cultural y política ya que no es desde la mera opinión o la simple crítica como se cambian las cosas. Se considera que la acción es indispensable si se quiere mejorar en algo nuestro mundo. Al verse el panorama geopolítico, uno puede darse cuenta de que el torneo de ajedrez ya empezó y además el contrincante juega sucio y hace trampa. Nos encontramos ante dos bloques claramente definidos y con propósitos muy distintos, el grupo capitalista con sus antecedentes destructivos y genocidas no han hecho más que sembrar el miedo y el dolor por medio mundo.

Con la excusa del terrorismo se han inventado un sin número de controles que no hacen más que limitar la libertad de expresión y la libre circulación que tanto reclaman. Ellos se han autoproclamado los jueces del planeta, con la capacidad de intervenir y ocupar cualquier país que para ellos represente un peligro o detente alguna de las muchas materias primas que tanto ansían. Con el propósito de llevar la tan aclamada “democracia”, han asesinado más gente que el mismo autócrata que gobernaba dicho país; han formado y adoctrinado un sinfín de dictadores que al amparo de su apoyo sometieron y amedrentaron poblaciones enteras, saqueando y expoliando las riquezas de aquellos lugares. En fin, es innumerable la lista de atropellos y atrocidades cometidas por el despiadado capitalismo, cuyas fauces amenazan la vida misma del planeta.

Basta con analizar detenidamente los acontecimientos ocurridos en Iraq, Ucrania, Libia, Siria, para darnos cuenta de quienes están detrás de todo y qué propósitos u objetivos persiguen. Por otro lado el surgimiento y repunte del bloque latinoamericano en el plano geopolítico, la voz de la CELAC, UNASUR y el ALBA juegan hoy en día un papel crucial en nuestra región y cada vez más se deja escuchar en los foros internacionales, estas instituciones guardan la estabilidad regional y se han convertido en la garantía de muchos países que, de no ser así, ya estarían intervenidos. Hoy nuestra América se tiñe de rojo, pero ya no con la sangre de inocentes, como en décadas pasadas, donde los comandos de la muerte de la escuela de las américas hacían estragos, o los sanguinarios soldados del plan cóndor amedrentaban todo el cono sur.

El rojo de nuestra América es el socialismo del siglo XXI, una corriente política más humana, que le da derechos no solo a sus habitante, sino también a la madre tierra, como lo dictan las constituciones de Bolivia y Ecuador, un socialismo inclusivo, participativo, activo, más justo y equitativo.

Nosotros no debemos ser simples espectadores de los múltiples cambios que se están sucediendo. Hoy más que nunca debemos ser consecuentes y organizar movimientos de conciencia social, presentar propuestas, colaborando en la construcción de una sociedad justa y equitativa, luchar por la integración y sobre todo concienciar a la gente sobre las múltiples irregularidades que se han cometido y se siguen cometiendo en el entorno. No se puede permitir que la injerencia extranjera continúe haciendo de las suyas. Hay que seguir luchando por una independencia real y efectiva, estamos llamados a ser los guardianes de la revolución, no podemos permitir que se nos robe nuevamente la libertad que tanto ha costado.

Sería muy triste ver el retroceso de las victorias conseguidas, ser testigos de cómo el fantasma del pasado regresa para acabar con un país libre y soberano. La juventud que hoy se está formando tiene la responsabilidad de velar por el futuro de su patria, la indiferencia y la ignorancia de la propia historia ha ocasionado daños irreversibles en las naciones. Hay que ser consciente de que si no se participa en los cambios políticos y sociales, otros harán las transformaciones a cuyos efectos no tendremos más que resignarnos “Si hoy no luchas, mañana no llores “dice un viejo refrán.

Todo en la vida cuesta. Nada se nos da por regalado. Las conquistas sociales y los derechos fundamentales se han ganado a base de mucho esfuerzo. Nosotros no podemos exigir grandes cambios sentados en el sofá de nuestras casas o limitar nuestras vanas críticas a la barra de un bar. Existe la opción de quedarse como víctimas o luchar como próceres.

Esta lucha se extiende fuera de nuestras fronteras, ya que como migrantes también tenemos la obligación de colaborar con las sociedades de acogida. Participar de los cambios que se avecinan. Aquí en España muchos trabajamos, estudiamos, compramos, viajamos, etc. Y por tal motivo cualquier decisión política nos afecta directamente. Los recortes sociales, la subida de impuestos, la inflación, la bajada de salarios, los desahucios, etc. No distinguen procedencias, sin embargo, nada más que nuestra propia pereza nos impide luchar, nada perdemos con protestar, asistir a las marchas, redactar propuestas, en fin, colaborar en la construcción de nuestro entorno.

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